Cultura

The 2nd Skin Co. y Oliva, atelier de noche y atelier de día

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  • Oliva hace una oda al tejido en una colección que intenta frenar el consumo masivo 
  • The 2nd Skin Co. desnudan sus prendas para vestir a la mujer
  • Todos los desfiles de Madrid Fashion Week

Chotis y cuplés para el desfile de The 2nd Skin Co

EFE

La colección de The 2nd Skin se titula Atelier Madrid. Por una sencilla razón. “Atelier suena a París, a costura, y Madrid es nuestra ciudad, por eso unimos estas dos palabras”, dicen Antonio Burillo y Juan Carlos Fernández. “Y aquí también se trabaja la costura y esto es lo que queremos remarcar”.

Y lo hacen con la música -concretamente con cuplés como Maniquí, muy apropiado- y por supuesto con las prendas. “Lo que hacemos es sacar a la pasarela el proceso creativo, lo que normalmente no se ve”. Muchas de las prendas que vemos son las distintas opciones que se le dan a la clienta. Las partes ‘invisibles’ ahora cobran protagonismo. “Es eso, sacar el interior del atelier, el interior de la prenda es ahora el exterior”.

Prendas que se desnudan para vestir. EFE

Por salir, y dejarse ver, salen hasta las etiquetas, que se convierten ahora en un elemento decorativo. Mucho más que un logo. Hay un aire lencero, intencionado, que recorre con elegancia la colección, y mucho trabajo de corsetería. “A nuestras clientas siempre les ha llamado la atención los corsés que colocamos en el interior de los vestidos palabra de honor y ahora se ven, ahora son protagonistas”, dicen Antonio y Juan Carlos.

Chaqueta con manga a medio colocar, de The 2nd Skin Co. EFE

Hay muchos guiños al trabajo en el taller, a la costura a medida. El primer vestido es una simple organza de seda que representa el folio en blanco al que se enfrenta todo creador. “Es la tela sobre la que se trabaja añadiendo distintos elementos: un corsé, un lazo”. Es un ejercicio de desnudar la prenda para vestir a la mujer.

Hay mucho vestido de coctel con muchos detalles de costura y otros casi minimalistas, como un modelo en azul que se inspira en los visos que se ponen bajo los vestidos transparentes. “A ellas les gusta mucho, nos los piden y por eso ahora los convertimos en vestidos.

El vestido de cóctel, un básico de The 2nd Skin Co. EFE

El mono se hace en tres versiones y llama la atención la mezcla de corsé y crinolina que vemos en un vestido y en un ‘dos piezas’. Tafetanes de seda, tafetas técnicas, tules bordados, sedas naturales, gazares con distintos acabados y fil coupé forman su bandera de tejidos.

“Y también hemos usado el tejido del interior de las fajas”, dice Juan Carlos. Vemos vestidos que llevan estampados de pespuntes, pero de una forma muy sutil, y chaquetas y vestidos que llevan una manga ligeramente descolgada que engaña porque parece que todavía no está en su sitio.

El guiño a la alta costura de The 2nd Skin Co. EFE

Las siluetas son variadas y se tiende a los vestidos cortos. “Tan solo hay tres largos”, dice Antonio. Destacan la importancia de su paleta de color en la que vemos los tonos clásicos de la alta costura, la de antes. Como el fucsia, un clásico de los salones de París, o el rojo, dos colores que explotan creando un bello contraste con la piel de la modelo, ya sea blanca o negra.

No faltan sus 'fondo de atelier', como los vestidos de cóctel en organza estampada de flores o los vestidos de lentejuelas, ahora en azul intenso. Apenas hay tonos oscuros. Es, sin duda, una colección de luz. 

Oliva basa su colección en los tejidos. EFE

Oliva, firma de Juanjo Oliva, regresa a la pasarela de Ifema con un trabajo muy interesante y un mensaje muy pertinente. Su propuesta se apoya en los tejidos, protagonistas absolutos, que se han seleccionado por capricho porque en esta colección no hay temporadas. Presume el diseñador de prendas, como el dos piezas en verde vintage de lino, algodón y viscosa, los abrigos de lino arrugado, los vestidos de rayas masculinas que tienen un patrón muy femenino o los de raso de lino en azul noche.

Estampados y colores que antes se dedicaban al hombre se emplean ahora en prendas para mujer. Un abrigo de rayas que termina en un bajo con flecos contrasta con un vestido en falso brocado que mezcla distintas referencias. “En la colección hay más tejidos que prendas”, cuenta.

Oliva firma una colección para todas las temporadas. EFE

Hay mucha prenda exterior, ya una marca de la casa, y destaca el punto grueso que se cuela en esta colección atemporal. “Es que puede estar haciendo frío ahora en cualquier parte del mundo”. Ahí radica la fuerza de la colección, en la variedad de texturas que ofrecen muchas opciones. “Queremos poner en valor la versatilidad y sobre todo la compra responsable. Hay prendas que salen a la pasarela dos veces pero combinadas con piezas distintas, como hacemos en la tienda cuando nos preguntan con qué combinar alguna cosa. Queremos enfatizar que un pantalón puede llevarse con una camisa masculina o bajo una gabardina oversize sin mangas”.

Gabardina sin mangas de Oliva. EFE

Cada look tiene identidad propia pero todos juntos conviven en armonía. “Es una colección diseñada como una editorial de moda, como si los looks se fueran a fotografiar los looks y no las prendas”.

Otro de los valores que tiene es la base del reciclado. “Este abrigo era antes una botella de plástico”, dice haciendo referencia al trabajo que hace con materiales PET. “Y hemos utilizado hasta el último centímetro de las telas, a veces para un forro y otras para la cinturilla de un pantalón”.

Diseño de Juanjo Öliva para Oliva. EFE

Oliva quiere apoyar los oficios tradicionales, como los curtidores y los sastres. Destaca una falda tubo en príncipe de gales con “un panel añadido en el lateral en rayas” que provoca una potente asimetría y un estilo desestructurado. Una prenda que sale en versión día y versión noche. Los flecos también se aprecian en los bajos de los jerséis diminutos y también en la costura trasera de los abrigos, “parece la cabellera de una cebra”, dice. “Es que hemos utilizado los tejidos al máximo, y así cortamos menos tela”. 

Oliva propone prendas muy versátiles. EFE

Destacan también los botones, porque no hay dos iguales. “Porque hemos comprado muestrarios ya que no podíamos llegar a ciertos precios y así tenemos calidad”. Los accesorios tienen mucho protagonismo en esta colección. Las gafas que hace para la casa española MÓ reinterpretan el estilo aviador para ellos y el vintage para ellas, con el uso de carey y cristales tintados de azul. Además presenta una línea de bolsos y complementos para llevar el teléfono de distintas maneras y otros para insertar el reloj. 

El modisto Juanjo Oliva con Marina Pérez. EFE

La modelo Mayka Merino vuelve a ser la imagen de la colección de gafas y Marina Pérez su modelo fetiche de pasarela. Ella forma parte ya de la casa y del universo Oliva. El modisto es uno de los que participan en el desfile que ha organizado L´Oreal París para celebrar su 20º aniversario al cargo de la peluquería y el maquillaje de esta pasarela. Un desfile con el que se pondrá punto y final a la 70ª edición de MBFWM. 17 diseñadores y firmas han prestado diseños de su archivo para vestir a 20 modelos, 11 de ellas ganadoras del premio a la mejor modelo. Entre ellas, Laura Sánchez que ejercerá además de presentadora.  

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